SI ME VISITAS...

Este es el blog de alguien que aún cuando ha andado mucho, todavía no encuentra el lugar más apropiado.
Tengo las mejores intenciones de abrir este espacio a quien se interese por conocerme no tanto por quien yo sea, sino por lo que hago.
Dejaré aquí de vez en cuando algún fragmento de mis novelas inéditas, comentarios que se me ocurran sobre temas disímiles, notas breves acerca de qué estoy haciendo en un momento determinado, y todo lo que me parezca que merece la pena publicar.
Tendré muy en cuenta lo que otras personas escriban aquí.
Sería muy hipócrita - como lo es la mayoría de los seres humanos- si dijera que acepto las críticas con una sonrisa de complaciente satisfacción, pero claro que no va a ser así porque traicionaría el concepto de persona con decoro que tengo de mí mismo.
Las críticas que vengan, siempre me resultarán fastidiosas, pero sabré digerirlas... asimilarlas, y cuando entienda que son positivas y capaces de hacerme mejor, aplicaré sus contenidos sin que me tiemble el pulso en el teclado. Es más, las agradeceré de todo corazón porque aunque molesten, tienen casi siempre la virtud de enseñar.

(Foto: Playa de Poniente, Gijon. Irma L. García)

MÚSICA EN SILENCIO

"It's wonderful to be here

It's certainly a thrill

You're such a lovely audience

We'd like to take you home with us

We'd love to take you home"

Es probable que a día de hoy, en algunos lugares de Cuba, perduren fans de Los Beatles que conmemoran el quincuagésimo aniversario del disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, lanzado en 1967 tanto en Reino Unido como en los Estados Unidos de América por los célebres chicos de Liverpool.

Aún cuando no fue el primer intento por alcanzar la cima de la popularidad, es una de las producciones musicales del grupo de rock británico que más se ha vendido, hasta llegar en el año 2003 al primer lugar en la lista de los "500 Grandes Álbumes de Todos los Tiempos" de la revista Rolling Stone.

Sin embargo, a pesar de la presencia de Los Beatles en el panorama musical internacional desde sus inicios en 1962 -comienzos de la denominada "Beatlemanía"- los cubanos fueron obligados a ignorar el novedoso fenómeno y a permanecer ajenos a los aportes que en términos de innovación interpretativa fluyeron del virulento cuarteto.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, el nuevo gobierno en la isla inició un control exhaustivo de la sociedad; llegó a ser férreo en particular durante la década de los años sesenta, apogeo de Los Beatles, en un fatídico período de censura radical que se ha denominado "El Quinquenio Gris" que años más tarde ha sido reconocido por intelectuales y el propio Gobierno como un gran error. Dentro de pretendidos presupuestos de pureza ideológica y considerada toda manifestación de rock como de tendencia "imperialista", la represión impuesta a creadores y público llegó a prohibir la difusión de música en lengua inglesa, libros de determinados autores, películas, y todo cuanto a un pequeño grupo de "iluminados" se le ocurría identificar con debilidad ideológica y sometimiento a las ideas extranjeras; hasta el uso de melenas en los chicos estuvo bajo restricción, andar peludo era condenarse al ostracismo.

Transcurrieron lustros hasta que los primeros turistas pusieran pie en tierra cubana; los únicos foráneos que los cubanos de esos tiempos conocieron eran profesionales, técnicos, asesores y militares de la URSS y otros países del llamado "Campo Socialista", con lo cual las nuevas generaciones de la sociedad enraizaron un concepto maniqueo del mundo exterior donde siempre estaba omnipresente un enemigo poderoso: el imperialismo yanqui.

Por mucho que se intente tapar ojos y oídos a todo un pueblo, siempre habrá resquicios por donde se filtran la verdad y la mentira, lo positivo y lo negativo que procede de afuera; los cubanos se vieron durante toda la primera etapa de la Revolución sin derecho a mantener vínculos con familiares y amigos residentes en el extranjero, en particular dentro de Estados Unidos, so pena de ver limitado su derecho a estudios superiores o empleos especializados; se permanecía todo el tiempo bajo la vigilancia de controladores ideológicos que se instauraron en las calles de pueblos y ciudades.

En ese contexto cerrado de baluarte bajo asedio aparecieron grietas en las estructuras; marinos mercantes, personal de vuelo de Cubana de Aviación y diplomáticos cubanos, todos en apariencia pulcros en términos de ideología, comprendieron que el mundo no era del color que se les había pintado. En sus equipajes de regreso a la isla entraban libros y discos, y por supuesto fue así que comenzó la penetración de Los Beatles en Cuba.

La Beatlemanía comenzó a diseminarse por toda la isla como la pólvora, con precauciones, para que a nadie se le ocurriera encender una mecha. Unos pocos privilegiados escucharon por primera vez Love Me Do, A Hard Day´s Night y toda la discografía que fue posible; sin facilidades para grabar, la difusión fue a través del préstamo o la venta de discos, algo muy normal en cualquier país del mundo, pero que en la isla exigía misterio y un secretismo extremo.

Escuchar a Los Beatles requería un blindaje, protección contra los oídos de algún vecino que pudiera emitir una acusación de diversionismo ideológico; disfrutar o compartir All You Need Is Love, no se diferenciaba demasiado de delitos como el contrabando y el tráfico de drogas.

Sin embargo, como reza en su título un libro del escritor cubano Carballido Rey, "El tiempo es un centinela insobornable" y con el transcurso de los años mucho cambió para Cuba y por supuesto para los cubanos.

Turismo internacional hacia la isla, viajes de cubanos al exterior, ciertas aperturas y libertades, han sido factores que hicieron caer mitos, muros y barreras porque está demostrado lo irracional e imposible de controlar todo y a todos.

Hoy los transeúntes pasean por la barriada de El Vedado y pueden tomar asiento junto a John Lennon, imperecedero en bronce, en el parque que lleva su nombre en las calles 17 y 8; algo que sorprende a quienes han vivido la historia dentro de ese pedazo de tierra en el Caribe, pero nada anecdótico para los que desconocen aquel lamentable pasado.

Es paradójico pero en la inauguración de la estatua del líder de Los Beatles, en la conmemoración del 20º aniversario del asesinato de Lennon, el Presidente Fidel Castro comentó que le hubiera complacido conocer al brillante músico. Las cosas de la vida son así.

Por Angel Alonso Dolz / Publicado en Listín Diario; Santo Domingo / 20-08-2017

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